Religión por obligación

Elegir nos hace libres

Anuncios

El otro día (que quien dice el otro día dice la semana pasada… yo y mi concepto tan relativo del tiempo XD), me vino mi hermana contándome que, no sé porque las horas que daban de ampliación de Inglés (asignatura que había elegido como primera opción de las optativas en su bachillerato de humanidades) tenían que darlas a séptima hora y las horas que antes ocupaban con esa clase tenían que suplirlas con otra de las optativas ofertadas, entre las cuales se encontraban música, religión y literatura universal. A bote pronto, aquí ya se me empiezan a plantear una cuantas dudas… a estxs chavalxs se les ofrecen una serie de optativas que deben rellenar según su orden de preferencia en la matricula que formalizan a principios de julio, una vez que han promocionado de curso, en la que mi hermana puso lo siguiente:

  1. Ampliación de Inglés
  2. Literatura Universal
  3. Música
  4. Religión

Comienza el curso y tiene como optativa ampliación de Inglés (mi hermana gran apasionada de este idioma, cosa que admiro y envidio a partes iguales de ella), dos meses de clase… y llegan un día y les dicen que, debido a la nueva Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, también llamada LOMCE (conocida por todo el mundo que tenga un poquito de interés por lo que pasa en este país, que se dedica a la educación o que simplemente ve la tele), que no ha hecho más que entorpecer nuestro sistema educativo, más si se podía, deben tener  más horas lectivas a la semana. En total 32, las seis horas diarias más dos que se adjudican a la optativa de ampliación de Inglés. Pero además, para ella esto implica que esta cursando una asignatura de más que el resto de alumnxs que no han cogido como opción de optativa ampliación de Inglés. En este sentido, lxs alumnxs del itinerario de Ciencias y que hayan escogido Matemáticas I, deben tener 31 horas de clases semanales: las seis horas diarias y una séptima que complementa a las matemáticas.

Para más inri, estas horas de optativa que tiene con la asignatura de ampliación de Inglés, deben darlas a séptima hora (hecho que entorpece nuestra escasa convivencia hermanil, ya que no me deja compartir esa media hora de comida que tenía con ella… emoticono que llora)… Pasado el mal trago de no ver a mi hermana otros dos días más a la hora de comer… (se nos reducen los momentos de la semana en los que poder saciar nuestro vicio compartido hacia “Juego de Tronos”), me dice que a esas horas, en las que antes daban ampliación, solo podían dar música o religión, y en música no hay grupo… por consiguiente le toca dar religión.

Y aquí es donde empieza mi cabreo… mi hermana, a sus dieciséis años de edad, aún se lo toma más a chiste y le importa menos (aunque mis ideas están calando bien hondo dentro de ella XD mala influencia soy, que se lo pregunten a sus listas de spotify) pero a mí, como educadora que cree en un sistema educativo en el que cada uno pueda elegir y que debe ser laico, no deberían imponerle tener que cursar y aprobar, una asignatura que pueda ir en contra de sus principios…. Una clase en la que se siente una completa extraña ya que, a pesar de estar bautizada y haber hecho la comunión (como una servidora, por simples tradiciones culturales), se considera atea y por lo tanto supone para ella tener que escuchar una serie de ideales y pensamientos que nada tienen que ver con los que ella posee.

Ante esto mi primera respuesta fue de indignación; no entiendo como en un país “laico” tienen que obligar a dar religión a alumnxs que habían elegido otras cosas antes que eso y que además no comparten nada de esas creencias. Y ya no hablo solo de mi hermana, hablo también de su amiga que es marroquí y que, aunque se considera agnóstica, debe acudir a una clase en la que se le habla de otra religión diferente a la que pueda existir en su casa.

Creo que el planteamiento de esta asignatura debería enfocarse desde otro punto de vista: esta debería ofrecerse como un espacio de investigación, debate y búsqueda de uno mismo, donde puedan convivir todas las religiones que existen, se conozcan en profundidad y puedan, a partir de todo ello, decidir si quieren o no seguir alguna de ellas, sin ninguna IMPOSICIÓN.

Llamarme radical o lo que queráis, pero para mí, como educadora y formadora de las futuras generaciones que van a poblar este mundo, quiero que tengan la capacidad de elegir y para ello primero es necesario ayudarles a tener una mente abierta y critica. Y para ello creo que nuestro sistema educativo debe garantizar la libertad de nuestrxs niñxs y educarles en la igualdad y el respeto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s